Instituto Secular

Misioneras Seculares de Jesús Obrero

"La Caridad de Cristo nos urge a evangelizar a los pobres"

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CARISMA Y ESPIRITUALIDAD.

Las Misioneras,  alentadas por la fuerza del Espíritu Santo, aspiramos a cooperar en la Misión Salvadora de Cristo y a hacer presentes en el mundo los valores del Reino.

Nuestro fin es la gloria de Dios mediante la santificación personal por la práctica de los consejos evangélicos en medio del mundo.

La caridad de Cristo nos urge a la evangelización y promoción de los pobres, bien se los considere material, espiri­tual o intelectualmente pobres, así como trabajar para que ellos mismos sean apóstoles en el propio ambiente.

Trabajamos a favor del mundo obrero, esforzándonos en la realización de la justicia social y el respeto de la dignidad humana.

Nuestra espiritualidad es ante todo, Cristocéntrica y Mariana, buscando ser misioneras de la Buena Nueva del Reino de Cristo.

Atraídas por la persona de Jesús y confiadas en su gra­cia, aspiramos a "tener los mismos sentimientos de Cristo" (cf. Flp 2, 5), en total disponibilidad a la acción transfor­madora y santificadora del Espíritu Santo.

Las Misioneras damos testimonio de nuestro "vivir en Dios" esforzándonos en llevar una vida interior seria e intensa; para poder comunicar la vida de Dios en abundancia a quienes nos encontremos.

Nuestra fisonomía espiritual es la de ser: ALMAS POSEÍDAS ENTERAMENTE DEL EVANGELIO, CUYO DISTINTIVO ES EL AMOR., POR LO QUE NUESTRA VIDA SERÁ DE ORACIÓN Y SACRIFICIO.

Vivimos plenamente conscien­tes de nuestra inmersión en el mundo, para conducirlo a Jesucristo, cristianizarlo, salvarlo y santificarlo.

En la espirituali­dad de las Misioneras, la Virgen, es ejemplo sublime de perfecta consagración secular, por su entrega total a Dios y por su cercanía a Cristo.

En nuestra relación filial con María, encontramos un camino privilegiado para la fidelidad a la vocación recibida y una ayuda eficacísima para avanzar en ella y vivirla con plenitud.